miércoles, 29 de julio de 2026

¿Mito o verdad? LOS INCUBOS Y SUCUBOS: ¿Qué son en realidad?

los íncubos y súcubos, del latín súcuba, que está acostado debajo.



En la literatura oculta de la Edad Media, figuran muchos casos de
íncubos y súcubos, algunos de los cuales se han aparecido de un modo visible y tangible, otros, aunque invisibles, fueron tocados y sentidos. Estos casos son al presente mucho más numerosos de lo que generalmente se cree, pero estos espíritus pueden materializarse solo cuando concurren las condiciones indispensables. Así es que únicamente son sentidos durante un estado de enfermedad y desaparecen cuando el paciente recobra la salud, porque de una constitución sana no pueden extraer los elementos necesarios para su materialización. 

íncubos y súcubos

Los incubus y súcubos son, pues, producto de un estado física y moralmente enfermo. La imaginación morbosa crea una imagen. La voluntad de la persona la hace objetiva, y el aura nerviosa puede hacerla substancial a la vista y al tacto. Además, una vez creada la imagen, esta atrae hacia sí misma influencias correspondientes del alma del mundo. Los íncubos, incubus, en latín, es algo más real y peligroso que la significación ordinaria que se da a dicha palabra, o sea a la pesadilla. 


El incubus es el elemento masculino, y la súcuba es el femenino, y estos son sin disputa alguna los fantasmas de la demonología medieval, evocados de las regiones invisibles por la pasión y concupiscencia humanas. Pero ambos nombres poéticos no impiden, en lo más mínimo, a dichos fantasmas, ser lo que son en realidad. Gules, vampiros y elementales sin alma. Informes centros de vida, desprovistos de sentido. En una palabra, protoplasmas subjetivos cuando se los deja tranquilos, pero son introducidos en un ser y forma definidos por la creadora y enferma imaginación de ciertos mortales.

Fueron conocidos en todos los países y en todas las edades, y los indos pueden hacer más de uno horripilante relato de los dramas representados en la vida de jóvenes estudiantes y místicos por los pisachas, como se los llama en la India.


Íncubos y súcubos 

larvas astrales, parásitos astrales

Primero
; parásitos machos y hembras que se desarrollan en los elementos astrales del hombre o de la mujer, a consecuencia de una imaginación lasciva. 

Segundo, formas astrales de personas difuntas, Deleznables restos de seres humanos que residen en el Kamaloka, regiones del bajo astral donde habitan los cascarones de los difuntos, 

larvas astrales, que de un modo consciente o instintivo son atraídas a los lujuriosos, manifestando su presencia en forma tangible, pero invisible, y que tienen comercio carnal con sus víctimas.
 

Tercero, los cuerpos astrales de hechiceros y brujas que visitan a hombres y mujeres para fines inmorales.