los íncubos y súcubos, del latín súcuba, que está acostado debajo.
En la literatura oculta de la Edad Media, figuran muchos casos de íncubos y súcubos, algunos de los cuales se han aparecido de un modo visible y tangible, otros, aunque invisibles, fueron tocados y sentidos. Estos casos son al presente mucho más numerosos de lo que generalmente se cree, pero estos espíritus pueden materializarse solo cuando concurren las condiciones indispensables. Así es que únicamente son sentidos durante un estado de enfermedad y desaparecen cuando el paciente recobra la salud, porque de una constitución sana no pueden extraer los elementos necesarios para su materialización.


