El origen oculto de la palabra «Cristo»: De los templos griegos a las escuelas de misterios


iniciacion espiritual oculta antigua

Durante milenios, una sola palabra ha movilizado imperios, forjado civilizaciones y definido la fe de millones de personas. Sin embargo, su verdadero significado ha permanecido oculto en las sombras de la historia.

Hoy descorreremos el velo de un término que, paradójicamente, es uno de los menos comprendidos por la humanidad. 

Para encontrar la verdad, debemos viajar en el tiempo. Específicamente, al quinto siglo antes de nuestra era. Mucho antes de que existiera el cristianismo.

Grandes pensadores griegos, como Esquilo y Heródoto,


ya utilizaban una forma gnóstica primitiva. La palabra, Chrestos.


En los antiguos templos, se hablaba de los Manteumata pythochresta, que eran los oráculos proferidos por una divinidad a través de una pitonisa. En este misterioso lenguaje, el Cresterion era tanto el lugar sagrado del oráculo, como la ofrenda que se presentaba. Y el Chrestes era el profeta, el adivino encargado de explicar el mensaje oculto de los dioses.

Este conocimiento no era ajeno a los primeros pensadores de la Iglesia. Justino Mártir, en su primera Apología, no llamaba a sus correligionarios cristianos, sino, chrestianos. La razón era simple, pero profunda. De hecho, el pensador Lactancio, en el siglo IV, dejó escrito algo contundente. Solo a la ignorancia es debido que los hombres se titulen cristianos en lugar de chrestianos.

Lo que la historia oficial olvidó, es que ambos términos fueron copiados textualmente del vocabulario sagrado de los templos paganos.

En las escuelas de misterios, Chrestos designaba a un discípulo que era puesto a prueba, un candidato a la dignidad de Hierofante, a la iluminación. Cuando este aspirante superaba largos años de pruebas y sufrimientos, finalmente era ungido, es decir, frotado con aceite.

En ese preciso instante ceremonial, su nombre cambiaba. Dejaba de ser el buscador Chrestos, para convertirse en Cristos, el purificado.

En la simbología mística, alcanzar el estado de Cristos significaba que el alma había recorrido el largo sendero de múltiples encarnaciones y había logrado la iluminación final. Era la victoria del trabajo arduo. La unión del yo inferior y efímero con el yo superior y eterno.

El iniciado Pablo de Tarso comprendía perfectamente este secreto. Por ello, en una traducción de la Biblia que ha sido malinterpretada durante siglos, específicamente en Gálatas, capítulo 4, versículo 19, nuestras versiones dicen: «Estoy otra vez en dolores de parto hasta que Cristo sea formado en vosotros». Su verdadero significado oculto era: «Hasta que forméis el Cristo dentro de vosotros mismos».

Toda persona, sea judía, musulmana, hindú o cristiana, posee la capacidad de despertar a este Cristo en su hombre interno.

No es coincidencia que las grandes divinidades que se sacrificaron por la humanidad, así como el dios griego de la curación, Asclepio, llevarán también el título de Soter, el Salvador. Una palabra destinada a grandes reyes, héroes y divinidades.

Como señala el erudito Kenneth Mackenzie, aplicar el término Soter a Jesús es redundante, ya que el nombre Jesús, o Joshua, ya significa Salvador. Llamarlo Jesús el Cristo era otorgarle un título honorífico de iniciación. Su verdadero nombre profético, según el cristianismo primitivo, es Emmanuel, que se traduce como Dios con nosotros.

La historia es clara. El término Cristo es un legado universal. Al término del camino del dolor está el Crestes, el Purificador. Pero una vez lograda la unión interior, el ser humano se convierte en el Cristos mismo. No se trata solo de un personaje histórico a quien adorar, sino del destino último de la evolución de tu propia alma.


Por si te interesa; Obra completa de la doctrina Secreta de H.B Blavatsky

la doctrina secreta de hp blavatskyla doctrina secreta de hp blavatskyla doctrina secreta de hp blavatskylibro de la doctrina secreta de hp blavatsky



la doctrina secreta de hp blavatsky
la doctrina secreta de hp blavatsky

Comentarios

SIGUENOS EN

Entradas populares de este blog

¿Qué es el karma? Explicado desde la filosofía budista

La riqueza espiritual de Nepal y Tibet; y su eterna batalla contra la hechicería

Los secretos arquitectónicos y espirituales de la Stúpa o Dagoda budista