Ciencias herméticas y esotéricas.
Las llamadas Ciencias Ocultas han fascinado a la humanidad desde tiempos inmemoriales. Bajo este término se reúnen los secretos de la naturaleza física, psíquica, mental y espiritual, saberes conocidos también como
En Occidente, este conocimiento se relaciona con la Cábala, mientras que en Oriente se manifiesta a través del misticismo, la magia y la filosofía yoga. En la India, por ejemplo, los estudiantes avanzados —los chelas— suelen referirse a estas enseñanzas como el séptimo Darzana (escuela de filosofía), a pesar de que en el mundo profano solo se reconocen seis escuelas oficiales.
Un saber reservado para pocos
A lo largo de los siglos, las ciencias ocultas se mantuvieron alejadas del conocimiento común. Esto no fue por capricho, sino por necesidad:
Las clases educadas y egoístas podían utilizarlas para beneficio personal, transformando la ciencia divina en magia negra.
Las clases incultas, por otro lado, no tenían herramientas para comprenderlas en su verdadera profundidad.
De ahí surge el carácter de "oculto": no porque sea imposible de conocer, sino porque requiere disciplina, ética y preparación para ser comprendido.
¿Un lenguaje incomprensible?
A menudo se ha acusado a la filosofía esotérica y a la Cábala de estar llenas de una jerga “bárbara e incomprensible”. Sin embargo, ¿no ocurre algo similar en las ciencias exactas modernas?
La medicina, la química o la fisiología también utilizan terminología técnica que resulta extraña para el público en general. En este sentido, los sabios contemporáneos enmascaran sus descubrimientos con palabras complejas, igual que lo hacen los ocultistas, aunque por razones distintas.
El doble sentido del lenguaje esotérico
La dificultad del lenguaje oculto cumple una doble función:
Explicar claramente los hechos a quienes ya dominan la terminología esotérica.
Proteger el conocimiento de quienes podrían malinterpretarlo o usarlo de forma irresponsable.
A diferencia de otras disciplinas, las Ciencias Ocultas tratan con verdades que en la mayoría de los casos no tienen equivalentes en las lenguas europeas. Por ello, la llamada "jerigonza" no es un capricho, sino una necesidad.
Las Ciencias Ocultas no deben entenderse como un misterio impenetrable, sino como un camino de conocimiento profundo que requiere preparación y compromiso. Como toda ciencia, su verdadero valor no está en las palabras que la describen, sino en la transformación que produce en quien la estudia con respeto y disciplina.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.